Inicia mi aventura en Barcelona
No mucho acababa de llegar a Barcelona, para estudiar un Master en la UB, llegué un domingo en la noche, afortunadamente había rentado en un hostal por 5 días mientras buscaba piso ya que es lo que me habían recomendado cuando llegara a un nuevo lugar.
En búsqueda de un buen sitio
Siempre he sido bastante precavido e intentar hacerme la vida más fácil a la hora de buscar opciones para rentar habitaciones o pisos, me gusta quedarme cerca del trabajo o en esta caso en donde voy a estudiar y/o pasar más tiempo y que quede cerca de mis actividades diarias, así que empecé a buscar en algunas aplicaciones famosas de aquí que también mis amigos de la escuela me habían recomendado, encontré algunas opciones muy buenas y cerca de la escuela pero sobre todo hubo una que me llamó la atención.
Toda una Ganga
La habitación se veía muy bien, el precio era accesible y la ubicación perfecta así que decidí enviar lo más pronto posible para apartar y quedarme, eran tan solo 5 minutos de la escuela, el espacio se veía amplio ya que mostraban habitaciones grandes, espacios comunes limpios a tan solo 360 euros, era una ganga.
Quedamos un jueves para ver el piso con Aldo, era un tipo muy amable al menos su manera de escribir, me dio tanta confianza y muchas facilidades para poder vernos, el decía que era afortunado ya que muchas personas habían hablado para apartarlo pero que el primero que llegara podría hacer un trato con el.
Esperaba encontrar algo mágico pero…
Llegué puntual al lugar y era un edificio bonito pero antiguo, al entrar me recibió Aldo, un tipo alto, delgado con gafas y una sonrisa amable, me hizo pasar y me repitió que era muy afortunado ya que su habitación era muy demandada.
Yo no creía lo que veían mis ojos, todas las fotos que había visto en la aplicación parece que las habían sacado de una revista de decoración, se veía tan mágico, el problema es que, al mostrarme mi habitación, me di cuenta de que lo único mágico que existía en ese lugar era una reproducción idéntica a la habitación debajo de las escaleras de la casa de los tíos de Harry… Si Harry Potter.
¿La habitación era tan pequeña que apenas cabía una cama individual y una persona… ¿Yo? Noo! … Dobby el elfo.
Ahora me ves, ahora ya no, magia…
Aldo me dijo que era una habitación muy acogedora perfecta para el precio, el problema es que las fotos no eran lo que mostraba la aplicación, no fue tan honesto del todo.
Entonces como el mismo Harry Potter, tuve que tomar mi escoba y salir volando de ese lugar, Aldo se puso muy insistente en que me quedara y empezó a agarrarme del hombro y levantar la voz de una manera muy pasivo agresivo, tuve que cerrarle la puerta en la cara y correr de ahí.
Regresé a mi hostal y un chico que estaba habitando ahí, me recomendó una aplicación llamada URoomie, una aplicación de match de universitarios para buscar roomies, básicamente mostraba las calificaciones de las personas que habitaba un lugar y podías ver fotos y quien estaba detrás de ese lugar de rentar.
Pude navegar en las habitaciones que estaban disponibles y me dio curiosidad buscar la habitación de Aldo, me llevé una sorpresa al encontrar su perfil y esa misma habitación que me había mostrado, pero tenía una calificación pésima, 1 estrella de 5 y muchos comentarios negativos de personas que habían vivido ahí, además que el precio era de 250 euros, muy diferente a lo que me había ofrecido, al menos aquí ya sabía el precio real.
Decidí buscar algunas otras opciones más en URoomie y afortunadamente pude encontrar una muy cerca del centro, era amplia, limpia y vivía Carla una estudiante de mí misma escuela con altas calificaciones en la app, era mi momento de Empezar de cero en Barcelona con el pie derecho, con un pago justo y con alguien para conocer todos los lugares de la ciudad, como de película ¿No?
Historia verídica por Alberto Ferrer





